Considera lo que digo, y el
Señor te de entendimiento en todo
( 2Tim 2:7)

  • Si el dijo:Mat 16:28 De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino.

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Es muy importante conocer la historia, sabiendo que Dios no solamente tiene control de la parte espiritual (las que no se ven) sino también de las cosas físicas, (las que se ven) en esto, hay eventos que tomaron lugar, en donde la humanidad, tuvo su participación, en los beneficios que trajeron cuando estos eventos tomaron lugar.

Siempre los pioneros de un descubrimiento, que hicieron historia en la humanidad,no fueron bien vistos al comienzo, fueron criticados, censurados, aislados por las autoridades de turno, políticas, y la mas fuerte, el poder religioso, que destruyo, y persiguió encarnecidamente, a estos pioneros, porque lo que traían, lo veían peligroso, subversivo,y que atentaba a sus creencias, por eso fueron perseguidos, y quizás hasta el fin de sus vidas, y el tiempo transcurre, y se dan cuenta que estaban en error, para luego reconocer, y hablar bien de estos pioneros, después de muertos, porque cuando hablaron, quizás no había un escrito, que los respalden, era nuevo, nunca visto, ni oído, lo que hablaron, y creyeron, y por lo cual dieron sus vidas hasta la muerte.

La segunda venida

EL LIBRO DE MALAQUÍAS

La Segunda Venida de Nuestro Señor

James Stuart Russell
(1816-1895)

El canon de las Escrituras del Antiguo Testamento se cierra de manera muy diferente de lo que podría esperarse después del espléndido futuro revelado a la nación del pacto en las visiones de Isaías. Ninguno de los profetas es portador de una carga más pesada que el último del A.T. Malaquías es el profeta de la destrucción. Parecía que la nación, por medio de su incorregible obstinación y desobediencia, había renunciado al favor divino y demostrado ser, no sólo indigna, sino incapaz, de las glorias prometidas. La partida del espíritu profético estaba llena de malos presagios, y parecía indicar que el Señor estaba a punto de abandonar el país. En consecuencia, la luz de la profecía del Antiguo Testamento se apaga en medio de nubes y densa oscuridad. El libro de Malaquías es una larga y terrible acusación contra la nación. El Señor mismo es el acusador, y con la evidencia más clara, sustenta cada uno de los cargos contra el pueblo culpable. La larga acusación incluye sacrilegio, hipocresía, desprecio contra Dios, infidelidad conyugal, perjurio, apostasía, blasfemia; mientras, por otro lado, el pueblo tiene el descaro de repudiar la acusación, y declararse ‘no culpable’ de cada uno de los cargos. El pueblo parece haber alcanzado esa etapa de insensibilidad moral en que los hombres llaman a lo malo bueno, y a lo bueno malo, y están madurando rápidamente para ser juzgados.

Como resultado, el juicio venidero es ‘la carga de la palabra del Señor a Israel por medio de Malaquías’.

Cap. 3:5.- “Y vendré a vosotros para juicio; y seré pronto testigo contra los hechiceros y adúlteros, contra los que juran mentira, y los que defraudan en su salario al jornalero, a la viuda y al huérfano, y a los que hacen injusticia al extranjero, no teniendo temor de mí, dice Jehová de los ejércitos”.

Cap. 4:1.- “Porque he aquí, viene el día ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa; aquel día que vendrá los abrasará, ha dicho Jehová de los ejércitos, y no les dejará ni raíz ni rama”.

Que esta no es una amenaza vaga y sin significado es evidente a juzgar por los términos claros y definidos con que es anunciada. Todo apunta a una inminente crisis en la historia de la nación, cuando Dios administre juicio sobre su pueblo rebelde. “Viene el día ardiente como un horno”, “el día grande y terrible de Jehová”. Que este “día” se refiere a cierto período y a un suceso específico no admite duda. Ya había sido predicho, y precisamente con las mismas palabras, por el profeta

Joel 2:31 El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová.

Y encontraremos una clara referencia a él en el discurso del apóstol Pedro el día de Pentecostés

Hechos 2:20 El sol se convertirá en tinieblas, Y la luna en sangre, Antes que venga el día del Señor, Grande y manifiesto;

Pero el período queda definido más precisamente por la notable declaración de

Malaquías en 4:5: “He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible”.

La declaración explícita de nuestro Señor de que el Elías predicho no es otro que su precursor, Juan el Bautista

Mat. 11:13 Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan.

14 Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir.

nos permite establecer el momento y el suceso a los que se hace referencia como “el día de Jehová. grande y terrible”. El suceso no debe ser buscado a gran distancia del período de Juan el Bautista. Es decir, la alusión al juicio de la nación judía, cuando su ciudad y su templo fueron destruidos, y la estructura entera del estado mosaico fue disuelta.

Merece notarse que tanto Isaías como Malaquías predicen la aparición de Juan el Bautista como el precursor de nuestro Señor, pero en términos muy diferentes. Isaías le representa como el heraldo del Salvador venidero:

Isa. 40:3 Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios.

4 Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane.

5 Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; porque la boca de Jehová ha hablado.

Malaquías representa a Juan como el precursor del Juez venidero:

Mal. 3:1″He aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí; y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis, y el ángel del pacto, a quien deseáis vosotros. He aquí viene, ha dicho Jehová de los ejércitos”.

Que esta es una venida de juicio se pone de manifiesto por las palabras que siguen inmediatamente después, y que describen la alarma y la consternación causadas por su aparición:

Mal. 3:2″Y quién podrá soportar el tiempo de su venida? ¿o quién podrá estar en pie cuando él se manifieste?”

No puede decirse que este lenguaje es apropiado para la primera venida de Cristo; pero es altamente apropiado para su segunda venida. Hay una clara alusión a este pasaje en Apoc. 6:17, donde “los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes,” etc., son representados como ocultándose “del rostro de aquél que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero, diciendo:

Mal. 3:2 ¿Y quién podrá soportar el tiempo de su venida? ¿o quién podrá estar en pie cuando él se manifieste? Porque él es como fuego purificador, y como jabón de lavadores.

Mal 4:5, He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. Por lo tanto, concluimos que el profeta Malaquías habla, no del primer advenimiento de nuestro Señor, sino del segundo.

Esto queda probado además por el hecho significativo de que, en 3:1, el Señor es representado como viniendo “súbitamente a su templo“. Entender esto como que se refiere a la presentación del Salvador niño en el templo por sus padres, a los suyos en los atrios del templo, o a los suyos de entre los compradores y vendedores del sagrado edificio es ciertamente una explicación de lo más inadecuada. Ésas no son ocasiones de terror y consternación, como está implícito en el segundo versículo: “¿Quién podrá estar en pìe cuando él se manifieste?” Sin embargo, la expresión sugiere vívidamente la visitación final y judicial sobre la casa de su Padre, cuando habría de quedar “desierta”, según su predicción. El templo era el centro de la vida de la nación, el símbolo visible del pacto entre Dios y su pueblo; era el lugar en que “el juicio debía comenzar”, y que habría de ser alcanzado por “destrucción repentina”. Entonces, tomando en cuenta todos estos detalles, la “súbita venida del Señor a su templo”, la consternación que acompaña “el día de su venida”, su venida como “fuego purificador”, su venida “para juicio”, “viene el día ardiente como un horno”, “todos los que hacen maldad serán estopa”, “no les dejará ni raíz ni rama”, y la aparición de Juan el Bautista, el segundo Elías, antes de la llegada del “día grande y terrible de Jehová”, es imposible resistirse a la conclusión de que aquí el profeta predice la gran catástrofe nacional en la cual el templo, la ciudad, y la nación perecieron juntas; y que esto es designado como “el día de su venida”.

Sin embargo, aunque parezca extraño, el hecho indudable es que Malaquías no alude a la primera venida de nuestro Señor. Esto lo reconoce claramente Hengstenberg, que observa: “Malaquías omite del todo la primera venida de Cristo en humillación, y deja completamente en blanco el intervalo entre su precursor y el juicio de Jerusalén”. (1) Esto debe explicarse por el hecho de que el principal objeto de la profecía es predecir la detrucción nacional y no la liberación nacional.

Al mismo tiempo, mientras el juicio y la ira son los elementos predominantes de la profecía, los rasgos de un carácter diferente  no están completamente ausentes. El día de la ira es también un día de redención. Hay un remanente fiel, aun en la nación apóstata: hay oro y plata que deben ser refinados y joyas que deben ser reunidas, así como escoria que debe ser rechazada y rastrojo que debe ser quemado. Hay hijos a quienes perdonar la vida, así como enemigos que ser destruidos; y el día que trajo consternación y oscuridad para los impíos, verá “el Sol de justicia nacer trayendo salvación en sus alas” para los fieles. Hasta Malaquías sugiere que la puerta de la misericordia todavía no está cerrada. Si la nación regresa a Dios, Él regresará a ellos. Si quieren restituir lo que sacrílegamente han retenido del servicio del templo, Él los compensará con bendiciones mayores de las que ellos podrían recibir. Todavía pueden ser una “tierra deliciosa”, la envidia de todas las naciones. En la hora undécima, si la misión del segundo Elías tiene éxito en ganar los corazones del pueblo, la catástrofe inminente puede ser alejada, después de todo (3:3, 16-18; 4:2, 3, 5).

Sin embargo, existe la conclusión inevitable de que las amonestaciones y las amenazas no servirán de nada. Las últimas palabras suenan como el tañido de campanas anunciando destrucción.

Mal.4:6……No sea que yo venga y hiera la tierra con maldición“.

El pleno significado de esta ominosa declaración no es evidente en seguida. Para la mente hebrea, esta declaración indicaba la más terrible suerte que podría sobrevenirle a una ciudad o a un pueblo. La ‘maldición’ era el anatema, o cherem, que denotaba que la persona o cosa sobre la que recaía la maldición era entregada a una completa destrucción. Tenemos un ejemplo del cherem, o ban, en la maldición pronunciada sobre Jericó

Josué 6:17 Y será la ciudad anatema a Jehová, con todas las cosas que están en ella; solamente Rahab la ramera vivirá, con todos los que estén en casa con ella, por cuanto escondió a los mensajeros que enviamos. y una declaración más detallada de la ruina que ello significaba, en el libro de Deuteronomio (13:12-18). La ciudad habría de ser herida a filo de espada, toda cosa viviente en ella debía ser ejecutada, el botín no debía ser tocado, todo era maldito e inmundo, la ciudad debía ser consumida por el fuego, y el lugar entregado a desolación perpetua. Hengstenberg observa: “Todas las cosas imaginables están incluídas en esta sola palabra”; (2) y cita el comentario de Vitringa sobre este pasaje: “No cabe duda de que Dios quería decir que entregaría a una segura destrucción tanto a los obstinados transgresores de la ley como a su ciudad, y que debían sufrir el extremo castigo de su justicia, como dirigentes consagrados a Dios, sin ninguna esperanza de obtener favor o perdón”.

Tal es la terrible maldición que dejó suspendida sobre la tierra de Israel el espíritu profético en el momento de partir y guardar un silencio que duraría siglos. Es importante observar que todo esto hace referencia clara y específica a la tierra de Israel. El mensaje del profeta es a Israel; los pecados que son reprobados son los de Israel; la venida del Señor es a su templo en Israel; la tierra amenazada con maldición es la tierra de Israel. (3) Todo esto apunta manifiestamente a una específica catástrofe local y nacional, de la cual la tierra de Israel habría de ser el escenario, y sus culpables habitantes las víctimas. La historia registra el cumplimiento de la profecía, en exacta correspondencia con el tiempo, el lugar, y las circunstancias, en la ruina que devastó a la nación judía durante el período de la destrucción de Jerusalén.

Es saludable conocer la historia

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Preterismo

Es una variación de la escatología cristiana que mantiene que algunas o todas las profecías Bíblicas concernientes a los Últimos Días (o Tiempos Finales) se refieren a eventos que en realidad ocurrieron durante el primer siglo . El término preterismo viene del latín praeter, que significa “pasado”. Los adherentes al Preterismo usualmente se conocen como “Preteristas”. Las dos principales escuelas de interpretación Preterista comúnmente son denominados como Preterismo Parcial y Preterismo Total.

1 Comentario


La destrucción del templo judío en Jerusalén

Su destrucción por los romanos en el 70 d.C.
predicha por Cristo en Mateo 24.

Las profecías de Mateo 24:1-28 fueron cumplidas en el Siglo I de la Era Cristiana. Aplicarlas al tiempo presente (Siglo XXI), o pautar su cumplimiento para tiempos futuros, es obviar las evidencias textuales y el testimonio histórico que sostienen su cumplimiento en el Siglo I.
Ya que la información a presentarse es abundante, tenemos a bien hacer disponible una parte mediante enlaces electrónicos. A pesar de estar en desarrollo este análisis, quizás el lector encuentre de provecho las porciones ya preparadas.
-Mateo 24:6 – 7. “Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino…”  -Evidencias del cumplimiento de estas profecías durante el Siglo I. Tácito, historiador romano del Siglo I, divulga muchas noticias de guerras, rumores de guerras, sediciones, crímenes y desastres para los tiempos antes de la destrucción del templo judío en Jerusalén.
Tácito, historiador romano del Siglo I, divulga muchas noticiasde guerras, rumores de guerras, sediciones,crímenes y desastres.
Fecha: Años 29 – 31.
Lugares: Asia, Acaya, Macedonia, Egipto y Siria.
Se rumora que Drusus, hijo de Germanicus, fue visto en Ciclades, y luego en Grecia. Los crédulos esparcen la noticia no confirmada que Drusus se hubiese escapado de los que le custodiaban, e iba a reunirse con los ejércitos de su padre, con la intención de invadir a Egipto o Siria. Poppaeus Sabinus, gobernador de Macedonia y Acaya, toma pasos para enfrentarse a la situación. Sus investigaciones revelan que se trata de rumores infundados (“Los anales” de Tácito, Libro V, No. 10, Página 85).
Fecha: Años 32 – 37.
Lugar: Roma.
Annius, Pollio, Apius silanus, Scauus Mamercus, Sabinus Calvisius, Vinicianus, más otros hombres ilustres de alta distinción política, son acusados de traición. El pánico se adueña de los senadores, pues la mayoría se conecta mediante alianza o amistad con los acusados (“Los anales” de Tácito, Libro VI, No. 9, Página 88).

Fecha: Años 32 – 37.
Lugares: Partia, Persia y Macedonia.
Al principio de su reinado, el rey Artabanus, de Partia, había sido fiel a Roma y justo para con sus súbditos, pero se volvió insolente hacia Roma y tirano para su propio pueblo. Guerreó contra las naciones aledañas, triunfando, a la vez que desdeñaba al viejo emperador romano Tiberio, a quien tenía por falto de agallas bélicas, codiciando al país de Armenia, colocando sobre el trono a su hijo Arsaces, al morir Artasicas, el rey de Armenia. Hizo traer de Siria y Cilicia los tesoros dejados por Vonones. Insistió en que se respetaran las antiguas fronteras de Persia y Macedonia, intimando que iba a adueñarse del país poseído primero por Ciro, y luego por Alejandro el Magno.
¡Guerra en el medio oriente! Una gran multitud de Iberianos, capitaneado por Pharasmanes, se lanza sobre Armenia, capturando la ciudad de Artaxata. Los atacados reaccionan: Artabanus encarga a su hijo Orodes el ejército de los partios y procura mercenarios. Pero, de repente, los Sarmateanos, aliados de los Iberianos, invadieron rápidamente a Armenia por la ruta del Mar Caspio. Ambos bandos se retan, irrumpiéndose una fiera batalla. En medio del conflicto se rumora que Orotes fuera muerto, y se huyen los partios. Pero, Artabanus (partio) reorganiza su ejército, empeñado en vengarse contra los Iberianos y Samateanos. Interviene el romano Vitellius, teniendo sus legiones preparadas, y amenaza con invadir a Mesopotamia. Temiendo pelear contra el ejército romano, Artabanus se retira (“Los anales” de Tácito, Libro VI, No. 31, Página 94-95).

El emperador romano Tiberio:
hombre sumamente corrupto y cruel.

Fecha: Años 32-37.
Lugar: España.
Acusan a Sextus Marius, el hombre más rico de España, de incesto con su hija. Fue arrojado de la peña Tarpeian, adueñándose el emperador Tiberio de las minas de Marius. (“Los anales” de Tácito, Libro VI, , No. 19, Página 90)
Fecha: Años 32-37.
Lugar: Roma.
Referente al emperador Tiberio, “las ejecuciones sirvieron de estímulo a su furor, y ordenó la muerte de todos cuantos fueron encarcelados bajo acusación de complicidad con Sejanus. Allí se quedó un sinnúmero de muertos, bien sea tirados en montones o apartados individualmente, de toda edad y sexo, los ilustres juntamente con los humildes. A los familiares y amigos no se les permitió que se les acercaran, ni que los lloraran; es más, que ni siquiera las miraran por buen rato. Hubo espías alrededor de los muertos, tomando nota de las lamentaciones de cada doliente, y siguieron los cadáveres putrefactos hasta que fueron arrastrados al Tíber, donde, o flotando o atascados en la ribera, nadie se atrevió a quemarlos o tocarlos. La fuerza del terror había extinguido totalmente el sentido de comunión humana, y con el aumento de la crueldad, la piedad fue echada a un lado” (“Los anales” de Tácito, Libro VI, No. 19, Página 90, 91)
-“Roma fue la escena del incesante derramamiento de sangre” (“Los anales” de Tácito, Libro VI, Años 32-37, No. 29, Página 93)
-Mateo 24:7. “Habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares.”
-Evidencias tomadas de “Los anales de Tácito” que comprueban el cumplimiento de esta profecías durante el Siglo I.
-Mateo 24:8. “Y to/do esto será principio de dolores.”  -Cuatro páginas de datos tomados del libro “Las guerras de los judíos”, por Flavio Josefo, historiador judío y testigo ocular de la destrucción del templo judío en el Siglo I d.C.
-Mateo 24:11; Marcos 13:22. “Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos.”
Trasfondos
-NERÓN, emperador del Imperio Romano del 54 al 68 d.C., autoriza el ataque contra los judíos y Jerusalén. Biografía concisa de Nerón. El “mito nerónico”. (Tres páginas)

> -Mateo 24:7. “Habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares.”  Evidencias de su cumplimiento durante el Siglo I, antes de la destrucción de Jerusalén y el templo judío en el año 70 d.C.
“Habrá pestes, y hambres, y terremotos
en diferentes lugares.”
Pestes.
-Año 65. El historiador romano Tácito atestigua: “Este año, deshonrado por tantos hechos de horror, los dioses lo distinguieron aún más mediante tempestades y pestes. Campanía fue devastada por un huracán que tumbó edificios, árboles y los sembrados dondequiera, aun las puertas de la ciudad, dentro de la que una peste redujo todo rango de la población, aunque sin rasgo de disturbio atmosférico que ojo pudiera detectar. Las casas estaban llenas de muertos, los caminos obstruidos de funerarios, no escapando nadie, irrespectivo de sexo o edad. Esclavos y libres todos perecieron igualmente en medio de las lamentaciones de esposas e hijos, quienes también fueron llevados enseguida a la misma pira al lado de la que se habían sentados, llorando, y todos fueron consumidos de una vez. La muerte de los caballeros y senadores, promiscuos estos como lo eran, no mereció ser lamentada mucho, ya que como víctimas también del destino común de la humanidad, parecieron anticipar la crueldad del príncipe” (Tácito. Los Anales, XVI, 10-13).
Hambres.
-¡Hambre en Roma! Fecha: Años 32 -37. -El precio del maíz sube tanto que por poco se desata una insurrección. Durante unos cuantos días, clamaron en el teatro contra el emperador, con expresiones aun soeces. Esto provocó al emperador Tiberio a censurar a los magistrados y el Senado por no haberse valido de la autoridad del Estado para reprimir al gentío (“Los anales” de Tácito, Libro VI, No. 13, Página 89).
-Cuatro hambrunas se registran durante el reinado del César Claudio:
(1)  En Roma, Años 41 y 42.
(2)  En Judea, Año 44. Parece probable que esta sea la misma profetizada por Agabo (Hechos 11:28).
(3)  En Grecia, Año 50.
(4)  De nuevo, en Roma, Año 52. Esta última hizo que el gentío de Roma se rebelara, amenazando aun la vida del Emperador. Tácito cuenta que fue acompañada por frecuentes terremotos que tumbaron casas.
Terremotos.
-Año 46 después de Cristo: gran terremoto en la isla de Creta.
-Año 52: frecuentes terremotos en Roma que tumbaron casas, según el historiador romano Tácito.
-Año 53: terremoto en Apameia, de la provincia romana de Frigia, “a causa del que se eximieron del tributo por cinco años”, relata Tácito.
-Año 60: terremoto que afectó en particular a Laodicea.
-Año 63: en Campanía, terremoto que destruyó la mayor parte de Pompea, según Tácito.
(Algunos datos tomados de Vincent’s Word Studies –Estudios de las palabras griegas del Nuevo Testamento, por Vincent.)

-Mateo 24:8. Evidencias de su cumplimiento durante el Siglo I, antes de la destrucción de Jerusalén y el templo judío en el año 70 d.C.

“Principio de dolores”
(Mateo 24:8; Marcos 13:8)

Noticias alarmantes de Jerusalén,
Judea, Galilea y Samaria.

El tiempo de estas “noticias”: el primer siglo de la Era Cristiana. Félix es el procónsul romano en Judea; el romano Cumano es procónsul de ciertas áreas del Levante. Este Félix es el mismo ante quien el apóstol Pablo hace defensa (Hechos 23:23), espantándose aquel romano al oír acerca “de la justicia, del dominio propio y del juicio venidero”, y diciendo a Pablo: “Ahora vete; pero cuando tenga oportunidad te llamaré” (Hechos 24:25).

-Jerusalén. Primera Plana: “¡Diez mil mueren atropellados en motín causado por soldado romano!”.
-Los judíos celebran la Fiesta de los Panes sin Levadura en Jerusalén, siempre vigilados por un cohorte romano armado. Uno de los soldados desnuda su trasera como gesto de desprecio hacia los judíos, diciéndoles palabra insultantes. Se indigna grandemente la multitud de judíos, reclamando que Cumano castigue al soldado. Cumano, temiendo que todo el gentío le asalte, manda a llamar a más soldados, quienes, respondiendo, caen sobre los judíos, sacándolos del templo. Consternados los judíos, y amedrentados, huyen del templo con tanto pavor y prisa que se atropellan los unos a los otros, muriendo diez mil. Así fue que la Fiesta se tornó causa de lamentación en toda la nación judía.
-Galilea y Samaria. Titular: “Homicidio provoca disturbios y matanza”.
-Al pasar gran número de judíos por la planicie de Samaria rumbo a Jerusalén para celebrar la Fiesta de los Tabernáculos, algunos samaritanos mataron a cierto galileo. De Galilea salió un vasto número de gente para pelear contra los samaritanos. Los hombres principales del pueblo acudieron a Cumano, suplicándole que llamara a justicia a los perpetradores del crimen, para así aplacar a las multitudes. Cumano pospuso el asunto. Dado a conocer el crimen en Jerusalén, se amotinó una multitud, abandonando la Fiesta y marchando a Samaria, donde mataron a muchos, irrespectivo de edad, y quemaron villas enteras. Cumano reaccionó, y con una tropa de soldados montados, se lanzó sobre los judíos, matando a muchos. Los principales judíos, vestidos de cilicio, salieron rogando a su gente a no seguir provocando a los romanos, y la gente se dispersó, pero un gran número se aprovechó de la situación para seguir robando, acaeciendo rapiñas e insurrecciones en todo el país.
-Entonces, los hombres poderosos, tanto samaritanos como judíos, fueron a Tiro donde se comparecieron ante Ummidius Quadratus, presidente de Siria, acusándose los unos a los otros. El presidente no quiso tomar ninguna decisión antes de hacer investigaciones diligentes en los lugares afectados. Después, Quadratus fue a Cesarea donde crucificó a todos los que Cumano había capturado vivos. De ahí, subió a Lidia, y mandando a traer a dieciocho de los judíos que habían encabezado a los que salieron de Jerusalén contra los samaritanos, los decapitó. Luego, mandó a Roma a dos de los caudillos más poderosos de los judíos, juntamente con los sumo sacerdotes Jonatán y Ananías, además, a Cumano, el procónsul y Celero, el tribuno, para que contaran al César Claudio lo sucedido. Informado Claudio, condenó a muerte a tres de los samaritanos más poderosos, desterró a Cumano y devolvió a Celero, encadenado, a Jerusalén para que los judíos lo torturaran y decapitaran.
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Circunstancias políticas:
el emperador Claudio nombra a Félix procónsul de Galilea, Samaria y Perea.
Claudio fallece. Nerón sube al trono de Roma en el Año 54 d.C.
-Judea. Titular: “Eleazar, el gran jefe de ladrones, capturado. Gran número de ladrones crucificados”.
-El Procónsul Félix capturó al fornido ladrón Eleazar, con muchos de sus cómplices, quienes habían devastado al país por más de veinte años, enviándolos a Roma. Además, a otros ladrones, innumerable la multitud de ellos, los crucificó o castigó.
-Jerusalén. Titular espantoso: “¡Los sicarios matan a muchos!”
-Purgado el país de Eleazar y sus secuaces, apareció en Jerusalén un nuevo tipo de ladrón aún más temible, a saber, los sicarios. Estos mataban a plena luz del día, mayormente en las festividades, cuando se colaron en las multitudes. Con dagas que escondían en sus vestimentas apuñalaban a sus enemigos, confundiéndose luego entre la multitud y pretendiendo unirse a la indignación de los demás. La primera víctima era Jonatán, el sumo sacerdote. Entonces, cada día mataban a unos cuantos, sembrando terror y malas sospechas aún entre amigos, pues nadie confiaba en nadie.
-El tribuno que prendió al apóstol Pablo en Jerusalén se aludió a estos sicarios al preguntar al apóstol: “¿No eres tú aquel egipcio que levantó una sedición antes de estos días, y sacó al desierto los cuatro mil sicarios?” (Hechos 21:38).
-Judea. “¡Toda Judea bajo el flagelo de engañadores y ladrones!”
-Una compañía de engañadores y ladrones persuadió a los judíos a rebelarse, exhortándolos a declararse libres de Roma, y matando a quienes siguieran sumisos al gobierno romano. Formaron bandas, asechando en todo el país y matando a los hombres principales, saqueando sus casas y quemando las aldeas. Su locura afectó a toda Judea. Así, aumentaban cada vez más las llamas hasta desembocar en guerra.
-Cesarea. “¡Judíos y sirios pelean por la ciudad! Félix mata a más judíos.”
-No solo muchos judíos sino también muchos sirios residían en la ciudad de Cesarea, en la costa del Mediterráneo. Ambas razas se enfrascaron en una contienda por la ciudad, los judíos reclamándola porque un judío, Herodes, la había fundado, y los sirios alegando que la ciudad era griega ya que contaba con estatuas y templos que eran del anatema para los judíos. Se calentó la contienda al extremo de estallar en combate armado. Las autoridades de la ciudad, en el intento de calmar la situación, arrestaron y castigaron a los más agresivos, pero no dio resultado. Al llegar Félix al mercado, mandó a los judíos a dispersarse, amenazándolos, pero no le hicieron caso. Así pues, comandó a sus soldados a caerles encima, lo cual hicieron matando a muchos. Aun así, no se apagó la sedición, optando Félix por enviar a representantes eminentes de ambos bandos a César.
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El tiempo para los cambios políticos que anotamos a continuación: el primer siglo de la Era Cristiana. Porcio Festo suplanta a Félix, dedicándose a controlar a quienes causaban disturbios en el país. Aprehendió a un gran número de ladrones, destruyendo a muchos de ellos. El procónsul Festo es el mismo ante quien se presenta el apóstol Pablo, según el relato de Hechos 24:27, y los capítulos veinticinco y veintiséis. Es el mismo quien, al oír el mensaje de Pablo, exclamó: “Estás loco, Pablo; las muchas letras te vuelven loco” (Hechos 26:24).
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El tiempo del titular siguiente: el primer siglo de la Era Cristiana. -Judea. Primera plana: “¡Albinus nombrado el nuevo procónsul!” Subtítulo: “Oficial romano muy corrupto. Roba y saquea. Impone impuestos fuertes. Pone en libertad a los criminales a cambio de sobornos. Los sediciosos en Jerusalén lo sobornan. Abusa de su autoridad para privar a los ciudadanos pacíficos de sus bienes”.
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-Judea. Primera plana: “Gessius Florus es el nuevo procónsul, ¡hombre peor aún que Albinus!”
-Judea. Noticias escalofriantes reportadas durante el tiempo cuando Gessius Florus estaba en el poder.
-Florus se portó como si fuera el verdugo enviado para castigar a todo malhechor condenado.
-No omitió ninguna clase de rapiña o irritación.
-Arruinó a ciudades enteras.
-Destruyó a grupos de hombres, todos a la vez, jactándose en todo el país de sus barbaridades.
-Su crueldad hizo que muchos ciudadanos se huyeran del país, refugiándose en otras provincias.
-Todos los judíos temían ir a Siria para quejarse ante el presidente contra Florus, pero al venir el presidente sirio, Cestius Gallus, a Jerusalén, no menos de tres millones de judíos fueron donde él, denunciando a Florus y suplicando conmiseración para su país. Pero, Florus, parado al lado de Cestius Gallus, se mofó de los judíos. El presidente Cestius tranquilizó a la gran multitud, prometiendo que Florus los trataría mejor. Entonces, Cestius regresó a Antioquia, acompañado hasta Cesarea por Gessius Florus, quien engañó al presidente de Siria, pues tramaba desde aquel día inducir a los judíos a rebelarse contra Roma, estratagema maliciosa para encubrir sus atrocidades contra el pueblo. Así pues, cada día aumentaba las calamidades para el pueblo.
-Cesarea. “Gentiles profanan una sinagoga.” Un sedicioso de Cesarea colocó un jarrón boca abajo en la entrada de una sinagoga muy concurrida, sacrificando aves encima, acto impúdico que encendió el furor de los judíos. Los más moderados de los judíos aconsejaban recurrir a los gobernadores en busca de justicia, pero los jóvenes y los sediciosos, inflamados con gran vehemencia, querían pelear. Algunos judíos, tomando los libros de la ley, se retiraron a Narbata, de donde algunos de los principales fueron donde Gessius Florus, en Sebaste, presentándole el caso. Pero, Florus encarceló a los judíos acusándolos de haber sacado los libros de la ley de Cesarea.
-Jerusalén. “¡Gessius Florus marcha contra los judíos en Jerusalén!” Los residentes de Jerusalén supieron de lo ocurrido en Cesarea, pero a pesar de sentirse muy molestos refrenaron su pasión. Entonces, el procónsul Florus manda hombres a sacar diecisiete talentos del tesoro sagrado del templo en Jerusalén, pretendiendo que a César le hiciera falta el dinero. Esto provocó que los judíos levantaran tremendo clamor. Invocaban al César, que los librara del tirano Florus. Este, con su ejército, marchó contra Jerusalén. Pero, los judíos, para avergonzarlo, le salieron al encuentro para recibirle sumisos. Él, enterado de semejante acción, mandó al centurión Capito, con cincuenta soldados, a reprender a la comitiva judía por su supuesta hipocresía. Florus entró en Jerusalén, y, el día siguiente, sentado en su tribunal en el palacio, ordenó a los principales judíos a entregar a los que le habían salido al encuentro, pues los tenía por criminales, ya que interpretaba su acción como una afrenta personal. Los judíos suplicaron perdón, explicando que se trataba de jóvenes necios y que no se sabía quiénes eran los culpables ya que se confundían con los demás. Esta repuesta exacerbó aún más a Florus quien ordenó, a voz en cuello, a sus soldados a saquear el Mercado en las Alturas, matando a quien encontraran, lo cual, impelidos por la avaricia, hicieron con gusto, forzando entrada a las casas y matando a los moradores. Algunos judíos, intentaron huir por las calles estrechas, pero los soldados mataron a cuántos pudieran alcanzar. También, llevaron ante Florus a muchas de las personas humildes y tranquilas, a quienes el malvado procónsul, después de azotarlas, las crucificó. Aquel día, fueron muertos tres mil seiscientos hombres, mujeres y niños. La calamidad se hizo aún peor, pues aquel día Florus se atrevió a azotar y crucificar a algunos de la caballería romana que eran judíos por nacimiento, aunque romanos en términos de ciudadanía.
(Reportero: Flavio Josefo, “Guerras de los judíos”, Hendrickson Publishers, Lynn, Massachussets, 481-485. Datos del inglés al español por Homero Shappley de Álamo, reportándose las noticias como paráfrasis del original, sin alterar en absoluto los hechos registrados por el historiador judío Flavio Josefo.)
“Muchos falsos profetas se levantarán,
y engañarán a muchos”
(Mateo 24:11; Marcos 13:22)

Noticias muy inquietantes de Jerusalén,
Judea, Galilea y Samaria.

El tiempo de estos acontecimientos: primer siglo de la Era Cristiana. Nerón es el César de Roma. Félix es Procónsul de Judea.

-Jerusalén. Titular. “¡Incitan a la gente reclamando inspiración divina!”
-Se levantó otro grupo de hombres malvados quienes engañaron a la gente bajo la pretensión de tener inspiración divina, abogando innovaciones y cambios de gobierno. Persuadieron a una multitud de personas a ir con ellos al desierto, alegando que Dios les mostraría una señal de libertad. Pero, el Procónsul Félix, envió a soldados tras ellos, pues sospechaba que se tratara del principio de una revolución, y los soldados destruyeron a gran número de los judíos.
-Egipto, Judea y Jerusalén. ¡Léalo! “Falso profeta de Egipto reúne a 30,000 contra Jerusalén!”
-Más pernicioso que aquellos falsos de Jerusalén era un auto nombrado profeta que salió de Egipto, ya que era también estafador. Logró engañar a treinta mil hombres, llevándolos por el desierto hasta llegar al Monte de los Olivos, en las afueras de Jerusalén. Estaban al punto de lanzarse contra Jerusalén cuando el Procónsul Félix, con sus soldados romanos y muchos simpatizantes que le respaldaban, los atacó, huyendo el profeta con algunos pocos, quedándose destruidos o capturados vivos la mayor parte, y los restantes dispersándose.

Es saludable conocer la historia

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Galileo

El apóstol Pablo trajo un mensaje, en el cual el mismo dijo:
Gal 1:11 Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre;

Gal 1:12 pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.

Lo que trajo Pablo no estaba escrito, para que los de su tiempo le creyeran, antes bien Pablo hablo lo que no estaba escrito, fue después que se escribió, para dejar como evidencia, que primero se recibe, luego se explica, para luego escribirla.

Esto a pasado en nuestro mundo,y en repetidas ocasiones, por eso es bueno también conocer la historia……………………….

1- Galileo, su aporte a la humanidad
Cual fue la causa de que la Iglesia católica, no acepto los descubrimientos de Galileo de que la tierra gira alrededor del sol ?
Enlace:conocereislaverdad.org (video)

2 – ¿Por qué la Santa Inquisición condenó a Galileo como hereje?
Quien estaba en lo correcto, cuando Galileo exponía su tesis,
se equivoco la Iglesia Católica.
Más información

3- Galileo, engrandecido, por su aporte…….después de muerto
Juan Pablo II reconoció la grandeza de Galileo, y lamentó profundamente los errores de aquellos teólogos.
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Se repetirán estos malentendidos, con la Iglesia ?

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